
Es sabido que en todas las escuelas,(a no ser que se ate a los niños, jaja) el recreo es un problema por las corridas y los juegos violentos que terminan con una leve raspada, o en el peor de los casos con yeso o puntos de sutura.
Desde el año 2008 (y ya de antes, de a poquito), las docentes del turno tarde de mi escuela quisieron darle un giro a la cosa: primero para salvaguardar la integridad física de los peques, y segundo para no vivir nosotras masticando el corazón o despidiendo los pulmones como entrenador de rugby en cada recreo.
Y los chicos se adaptaron. En nuestros recreos NO se corre...o por lo menos es el 10% el que lo hace, con todo el cuidado del mundo. ¿El resto? No se preocupen que no los maniatamos ni encerramos. Simplemente les dimos otra cosa que hacer (gracias seño Marina, qué haríamos sin usted y sus ideas): se armó un sector destinado "a la placita" que cuenta con mesas y bancos de cemento, donde los niños se sientan (sí, SE SIENTAN), y juegan a las cartas, con rompecabezas, a la lotería, etc.), tienen sogas para saltar, juegan a la bolita...Y con esto se evita la locura de un recreo agitado que puede terminar con algún herido.
Las seños entonces son libres de tomarse un matecito sin complicaciones y sentadas con los peques en los bancos de la placita.
Cuando hay ganas, todo es posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario