jueves, 6 de agosto de 2009

Por los niños vivimos


Se acerca el día esperado por todos ellos: el día del niño. Aunque el día de los niños no debería centrarse en una estrategia de mercado, ocurre, y recordemos que también fue corrido de su original primer domingo de agosto, porque la gente no tenía plata en esa época; qué le vamos a hacer, es difícil remar contra una corriente tan fuerte y una cultura que le gana hasta al más reprochón (sí, esa de consumir cada vez más las porquerías que se venden)¿Te acordás con qué poco nos conformábamos cuando niños? y no le teníamos miedo a la pintura con alto contenido de plomo, a tragarnos las partes pequeñas, a pelarnos hasta la "bolilla de los ojos", diría mi vecino y compañero de juegos de aquellos tiempos, y nos tirábamos en patineta por la pendiente más peligrosa...
Ahora si no tienen la Barbie que cocina y canta no pueden estar, si no manejan el auto a control remoto satelital con GPS se mueren, si no les comprás el último MP 5 no pueden vivir, y ni hablar de no tener celular, por Dios, que saque fotocopias si es posible.
Yo a los casi 10 años tejía bufandas para los soldados en Malvinas, jugaba al chinchón con mi abuelo y salía a pasear en bicicleta despues de almorzar y hasta la merienda. Jugaba a la rayuela con los vecinos, hice de referí de algún partido de fútbol, escalaba la barranca y me bajaba sentada por la pendiente (la de pantalones que rompí en la culita)
Se perdió tanto...en ese constante avanzar y ser moderno, ir con el progreso sino eras pavo...no sólo la inocencia de una buena niñez: se perdió LA NIÑEZ.
Ahora, a los 10 años ya tuvieron novio y beso, y a veces algo más, que es contado como hazaña, como lo mejor, tal vez como lo único que se conoce y parece normal, aunque sabemos que es el peor final para un pequeño.
Asi que, al acercarse ese día tan ansiado, trataremos de dar lo mejor que tenemos para nuestros niños: el corazón y una mano que acaricie sus miedos más perturbadores, para que aunque sea por ese día, SU día, encuentren la luz en ese camino tan oscuro que transitan a diario, y que parece que no tiene banquina como para esperar el auxilio.
Un texto que leía de pequeña en la sala de espera del dentista, lo encontré y lo comparto con ustedes.


Los niños aprenden lo que ven

Si un niño vive con las críticas, aprende a condenar.
Si un niño vive con la hostilidad, aprende a pelear.
Si un niño vive con el ridículo, aprende a ser tímido.
Si un niño vive con la vergüenza, aprende a ser culpable.
Si un niño vive con la tolerancia, aprende a ser paciente.
Si un niño vive con el aplauso, aprende a confiar.
Si un niño vive con el elogio, aprende a apreciar.
Si un niño vive con la seguridad, aprende a tener fe.
Si un niño vive con la aprobación, aprende a gustarse.
Si un niño vive con la aceptación y la amistad,
aprende a encontrar amor en el mundo.


Si un niño...

Si un niño le habla, escúchelo
Si un niño le pregunta, respóndale
Si un niño no le habla, háblele usted
Si un niño lo llama, no tarde en ir a él
Si un niño no juega, invítelo a jugar
Si un niño le pide, dele sólo lo que conviene
Si un niño está solo, dele todo lo que pueda de su tiempo
Si un niño llora, no lo deje llorar solo, consuélelo
Si un niño no es feliz, enséñele a descubrir el valor de lo que posee
Si un niño no tiene amigos, sea usted el primero
Si un niño lo ama, ámelo
Si un niño lo odia, ámelo más.

Besos a tu niño interior.




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