lunes, 30 de agosto de 2010

La tormenta de Santa Rosa, un mito que se mantiene firme

A nivel popular, en fechas cercanas al 30 de agosto de cada año, se suele esperar la ocurrencia de una fuerte tormenta a la que se denomina comúnmente "Tormenta de Santa Rosa", en coincidencia con la festividad de Santa Rosa de Lima, Patrona de la Iglesia Católica de Lima, de Hispanoamérica, de las Filipinas y de las Indias Orientales. Existe, además, la creencia popular de que se trata de una de las peores tormentas del año.
El origen del mito que trae consigo vientos, relámpagos y lluvias datan de principios de 1600, cuando Isabel Flores de Oliva tomó los hábitos de la tercera orden dominicana. Con el nombre de Rosa, fue beatificada el 12 de febrero de 1668 por el Papa Clemente IX, y fue canonizada por el Papa Clemente X, el 12 de abril de 1671.
Según la historia, en 1615 y ante la proximidad del enemigo frente a las costas del Perú, la autoridad eclesiástica dispuso que se elevaran rezos en todos los monasterios, solicitando el auxilio de Dios contra las fuerzas atacantes. Al acercarse los navíos, cundió el pánico y el desconcierto entre la población.
En esa situación, y sin perder el ánimo, Isabel elevó sus súplicas al cielo desde la capilla de San Gerónimo. Muy pronto se desató una furiosa tormenta que impidió el desembarco, y la ciudad quedó a salvo del ataque enemigo. Los fieles creyentes atribuyeron esta muy severa tormenta a los ruegos de Isabel.

EXPLICACION DE LA CIENCIA
Según el Servicio Meteorológico Nacional, una “tormenta” es una descarga brusca de electricidad atmosférica que se manifiesta por un resplandor breve (relámpago) y por un ruido seco o estruendo sordo (trueno). Las tormentas se asocian a nubes convectivas las que, generalmente (aunque no siempre), generan precipitaciones intensas en forma de chaparrón de lluvia o, en ocasiones, de nieve o granizo, así como también vientos fuertes. 

“Durante el invierno no suelen ocurrir tormentas dado que requieren ciertas condiciones que son más propias de la primavera y el verano. Sin embargo, ya a fines de agosto, aumenta la disponibilidad de energía del Sistema Climático Terrestre, produciéndose importantes cambios en la circulación atmosférica regional. La presencia de aire cálido y húmedo proveniente del norte, sumado al aumento de la radiación solar sobre el suelo, puede dar lugar a la aparición del fenómeno de tormenta al final del invierno, en fechas cercanas al 30 de agosto, día en que se celebra la festividad de Santa Rosa de Lima”, explicaron desde el Servicio Meteorológico.
Desde el organismo explicaron que dichas perturbaciones se producen debido a que el polo sur se mantiene aún muy frío mientras que la mayor parte del país comienza a calentarse por la mayor entrada de energía solar. Si bien popularmente se espera que la tormenta de Santa Rosa sea más fuerte que cualquier otra, esto no tiene por qué ser así.
Según un estudio realizado por el Servicio Meteorológico, en los 103 años de registros del Observatorio Central Buenos Aires, en 55 oportunidades (aproximadamente del 54% de los casos) se produjeron tormentas en los días próximos al del santoral de Santa Rosa de Lima, si bien no siempre estuvieron asociadas a precipitaciones intensas y/o abundantes: sólo en 1995, 2005, 2006 y 2007 no se observó este fenómeno durante los días considerados.
Así mismo entre los días considerados pudieron haber tenido lugar episodios de lluvias sin tormentas, los cuales no fueron considerados en el análisis, como bien se aclara al principio de este informe. Tal es el caso, por ejemplo, del año 2007 que registró un total de 34.1 mm entre los días 25 y 26 de agosto.
La curiosa “Tormenta de Santa Rosa” no se observa en toda la Argentina. Excepto en el este y el centro del país, es difícil que se manifieste con actividad eléctrica. En el noroeste argentino, la extrema sequedad del aire en esta época del año hace muy poco probable la ocurrencia de actividad tormentosa. 


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