jueves, 5 de agosto de 2010

LOS NIÑOS PRIMERO

Todo lo que hacemos es por los niños. Por su futuro y por el nuestro también.
Nadie quiere llegar a viejo y ponerse en manos de un profesional poco idóneo para resolver nuestros problemas legales, de salud, y otros.
Es por eso que, contra viento y marea remamos. No nos asusta ninguna tempestad (¿a esta altura?) y cuantos más NO encontramos...parece que más motivadas nos sentimos...
Es la sangre, diría mi abuela si viviera (qué suerte que no, para que no sufra con las atrocidades vigentes, ella maestra de "arremangue" nomás)
¿Qué hace falta para aprender? Alguien que enseñe, pero buenas cosas.
¿Quién enseña? Cualquiera capacitado en el tema que se necesita.
¿Por qué hacerlo tan difícil involucrando 10% de enseñanza pura y cristalina con 90% de papelerío, legislación, incisos y oraciones subrayadas como importantes mandamientos? ¿Por qué nunca será al revés? Esa es una duda existencial que se vuelve cada vez más existencial y menos duda...viene pegada a la modernidad y el ¿progreso? de la humanidad...pura sanata.
Pero volvemos a que lo importante son los niños. Y el maestro de conciencia limpia todo el año, toda la profesión, toda la vida.
¡Cómo amo a mi conciencia! Aunque me mate el dolor, nunca la traicionaré. Para eso me formé, y formaron a otros tantos (minoría cada vez)
¡Docencia generosa! ¿Por qué? Cada vez se acorta menos la distancia entre la negligencia y el saber. Se espera para el futuro un "saber negligente". Lamentablemente, por mayoría nos ganan, y se está fomentando a pasos agigantados.
Que el tiempo sea piadoso con nosotros los que queremos "arremangarnos" a pesar de todo...

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